martes, 27 de octubre de 2015

¿Cuántas palabras? How many words?

 ¿Cuántas palabras desbordan el alma sin poder ser dichas? ¿Cuántas almas albergamos? Y si solo hay una ¿tiene varias cavidades? ¿tantas como las minúsculas hojas de un árbol?
How many words overflow the soul without to be said? How many souls are home in each one of us? And if there is only one, are there so many cavities? As much as the small lieves of a tree?

lunes, 26 de octubre de 2015

ANTONIO GARCÍA FARRERAS Y PODEMOS

Sólo faltaría que un periodista no pudiera ir a comer con quien quiera, entra en la profesión, además, si los fotografiaron es que no se escondían. Solo una cuestión de psicóloga de tres al cuarto: ¿no os parece que los está adoctrinando?

viernes, 23 de octubre de 2015

CAMINO INCIERTO

De repente la compañía desaparece. Estás ahí, ante un camino incierto que la bruma te impide vislumbrar ¿Te divierte? ¿Te asusta? ¿Te desconcierta? Seguir la línea central parece tu opción. Nunca sabrás, hasta no llegar al otro lado, si hiciste bien escogiéndola.       
Gabriel Flores
                                                                                      


jueves, 22 de octubre de 2015

Bajo el agua para inspirarse

Underwater to get inspired. thewowstyle.com

domingo, 18 de octubre de 2015

TRENES CON DIRECCIÓN CONTRARIA EN LA MISMA VÍA

Persistir en la conducción del tren cuando sabes que viene otro en dirección contraria por la misma vía es de suicidas y en esas parece que estamos.
Mas se empeña en no aminorar la marcha y en seguir accionando el acelerador y Rajoy utiliza la misma estrategia. Uno a punto de autoproclamarse mártir de la causa con fiesta callejera incluida y el otro que continúa sin sacarse  los tapones de los oídos para no escuchar el avance del tren en sentido contrario,  los pitidos del tren que viene de frente.
En ese juego de choque de trenes estamos metidos los ciudadanos, unos queriendo y otros sin querer. Mientras este sinsentido se produce, algunos amigos, incluso familiares, han dejado de hablarse y otros, para no provocar la ruptura, sencillamente ni se ven.
Un 48-52 no da juego suficiente como para que se imponga a los unos los criterios de los otros. Se necesita más cordura que eso. Discutir con los del bando contrario que si has ganado o has dejado de ganar tampoco.
Debería de imponerse la cordura de la que hace tiempo carecemos, echar el freno a ambos trenes y sentarse a dialogar sobre qué es más conveniente para el conjunto de la ciudadanía, entre otras cosas porque aquí, los de a pie, notamos un total desgobierno en materia de sanidad, educación y tantas y tantas otras cosas que han quedado sepultadas bajo el ruido ensordecedor de los trenes a toda máquina.

Apéense Mas y Rajoy de sus trenes o cambiemos a los maquinistas. No hay otra.

Escrito para LA VOZ DE CASTELLDEFELS

jueves, 10 de septiembre de 2015

Vis-à-vis, una exposición de Marta de los pájaros


La creatividad de Marta Costa Planas está fuera de lo común. Sorprende por la originalidad. Se puede visitar hasta el 17 de septiembre en Moraima, c/ de la Verge, 1 de Barcelona 










lunes, 17 de agosto de 2015

Una dentellada en el alma.

                   Desgarro profundo.
                                   Sonrisa, la tuya,
                                   para el recuerdo.

sábado, 8 de agosto de 2015

¿Por qué seguimos votando a los políticos corruptos?

Tres profesores de la Universidad Autónoma de Barcelona, Jordi MuñozEva Anduiza y Aina Gallego, han realizado una investigación sobre este fenómeno que no es exclusivo de nuestro país, pero que parece instalado entre nosotros de manera más profunda que en otros.
Según el estudio, tendemos a minimizar la corrupción si los que la cometen nos son afines. Así que, aunque creamos que todos estamos escandalizados por el asunto, y la encuesta del CIS así lo refleja por cuanto un 43,7 % lo señalan, parece que la cosa va por barrios. Es decir, si el que ha cometido la troplía es de nuestro barrio, lo vemos con cierta benevolencia, en cambio, si es de un barrio que no nos gusta pisar, la cosa se ve grave. 

No obstante, cuando la corrupción se nos aparece como algo grave y los que la cometen son de los nuestros lo que hacemos es abstenernos. Y debe de ser cierto porque ésta va in crescendo.
Según algunos estudios, si un alcalde es corrupto, pero se ha preocupado del bienestar de la población que dirige, se le perdona porque que venga otro sin mancha no garantiza que la población vaya a estar cuidada como la cuida el corrupto ¿penoso, no?
Si el partido político afectado niega los cargos, parece que también nos inclinamos a creer la versión mientras no se demuestre lo contrario. Tan penoso como lo anterior.
Así que con estos mimbres debemos tejer los cestos.  Confiemos en la cordura de la mayoría de ciudadanos y empecemos a desalojar de las instituciones a los corruptos, sean de donde sean.

(Los datos están extraídos de un artículo de Héctor G. Barnés en EL CONFIDENCIAL)
Escrito para LA VOZ DE CASTELLDEFELS


martes, 14 de julio de 2015

PROMESAS INCUMPLIDAS Y EXIGENCIAS DESBORDADAS


Sí, como os podéis imaginar, hablamos de Grecia. La buena voluntad de Syriza y su líder, Alexis Tsipras, no ha sido suficiente para cumplir las promesas electorales hechas al calor del deseo, pero lejanas a la realidad.
Sin querer hacer ningún paralelismo, porque nada hay en común con las dos situaciones, Mariano Rajoy prometió acabar con el paro (recuerden la foto a la puerta de la oficina del INEM), reducir los impuestos, no subir el IVA, proteger la sanidad y la escuela pública, etc y la mayoría de los españoles confió en esas promesas electorales que se han visto totalmente defraudadas con el paso del tiempo. 

El primer ministro griego, consciente de la situación de su país, hizo promesas basadas en el anhelo de un pueblo maltratado, pero muy lejanas a la realidad. Confundir el deseo con la realidad no es buena práctica en política.
Hacer una quita sobre la deuda griega nos hubiera parecido una medida acertada, pero evidentemente con el compromiso de llevar a cabo una serie de medidas que situaran al país heleno en la órbita de los europeos que conformamos la unión. Dicho así parece un cometido fácil, como fácil ha parecido recordar que Grecia y otros países, entre ellos el nuestro, perdonó la deuda a Alemania, una vez acabada la segunda guerra mundial, para permitir su recuperación. Perdonar o condonar parte de la deuda hubiera estado bien. Pedir a Grecia que eleve las exigencias impositivas también está bien. Pedirle al pueblo griego que se ponga el día después de lustros de despropósitos en un santiamén parece y es  imposible.
Las promesas de Tsipras no se han incumplido, pero las exigencias sobrepasan lo que el pueblo griego puede hacer.

Escrito para LA VOZ DE CASTELLDEFELS