domingo, 19 de mayo de 2019

BASURA BLANCA O SUPREMACISMO AL LÍMITE

Jordi Graupera, periodista, supremacista, escribió en 2012 una tira de opinión titulada “white trush”, en castellano basura blanca. La traigo a colación porque me di de bruces con ella en twitter el pasado domingo. Confieso que hube de leerla dos veces porque me pareció que no entendía lo que este señor escribía. Mi triste sorpresa fue que lo había entendido a la primera, por más que no pudiera creerlo.
Cita a Puigverd para lamentarse de que Catalunya no ha sabido construir un sueño nacional colectivo porque no integró a millares de parados sin estudios, aunque afirma que ”este sector social, mayoritariamente castellonahablante, es políticamente inocuo” y hablaba de ellos como la “White trush”, basura blanca que no va a ningún sitio.
Graupera afirma que el PSC ha alimentado a esa basura blanca rodeándolos de un cordón por el cual nunca se impregnaran de la cultura catalana. Y no solo eso, sino que ha potenciado el folclore de las zonas de donde provenían para evitar que pudieran adquirir  esa cultura, y por ende, ser independentistas, que según el autor, los haría más cultos y más libres. Acusa al PSC de marginarlos económicamente, culturalmente para manejarlos y sacrificarlos en el altar de su ambición en España.

¿Vemos alguna diferencia entre esto y las soflamas supremacistas de VOX?

Escrito para CLUB CÒRTUM

domingo, 5 de mayo de 2019

EL DINERO DE LA CIUDADANÍA NO SE MALGASTA O MENTIRAS INTERESADAS PARA ATRAER EL VOTO


En el bien entendido de que sobre gustos no hay disputas, me encanta la nueva avenida de la Pineda. Es cierto que le falta continuidad hasta la playa, que será un proyecto futuro, pero ganar espacios para los peatones, sin que suponga ir contra los vehículos, me parece un acierto.
Recuerdo que hace años, bastantes, pensé que ir en bicicleta por la Ciudad de Barcelona era algo imposible, no solo porque no había carriles bici, sino porque creí que no éramos una sociedad preparada para ello. La realidad ha desmentido mi creencia, cada vez hay más usuarios de bicicleta en todos los municipios.
Acusar a los que vamos en bicicleta de ir atropellando a la gente es propio de una sociedad que no acepta como algo cada vez más usual el uso de ese tipo de
vehículo. Es cierto que hay ciclistas que incumplen las normas, como hay peatones que cruzan por en medio de la calzada o se saltan los semáforos, pero estar contra los ciclistas en general es erróneo. Así que me parece una maravilla que Castelldefels cuente cada vez más con espacios para los peatones y los ciclistas.
Según un candidato, que fue alcalde en el pasado, si él gana las elecciones la Avenida de la Pineda volverá a ser de doble dirección y el carril bici irá por la acera y los peatones por un paso de un metro, claro y todo sin apenas coste. Me río de las mentiras de este señor ¿saben lo que nos costó quitar el carril bici de la playa? 25.000 euros ¿saben que la normativa europea no permite carril bici por las aceras? ¿qué hará ese señor con la plaza que está en medio de la avenida? la tendrá que tirar abajo si quiere que haya dos carriles de circulación ¿y todo eso casi sin coste? Ah, y añade a ello otra mentira: hacer la acera del otro lado en la calle Barcelona, cuando el otro lado es propiedad de la UPC y no lo es del de Ayuntamiento y está sujeto a un plan de urbanización en función de la ampliación de la universidad que en todo caso debería de aprobarse.
En coche, ir hasta la playa por las calles alternativas a la avenida de la Pineda apenas suma un minuto más, en cambio los peatones y ciclistas se ven beneficiados por el tránsito en un lugar más amable.

Felicidades al equipo de gobierno por la Avenida de la Pineda y en especial a la alcaldesa María Miranda por lograr el acuerdo mayoritario de los grupos.

Escrito para LA VOZ DE CASTELLDEFELS

¡QUÉ SE TIREN, QUÉ SE TIREN!

M’he sentit insultada, vilipendiada, menyspreada com a dona i com a dona d’esquerres. Desconec si el meu pensament “vermell” em feia sentir aquest insults que han corregut per les xarxes socials com a propis, quan estaven llençats contra persones que em mereixen respecte i confiança, i quan eren llençats contra l’esquerra en general. També desconec si és que tenia la sensibilitat a flor de pell o la por més a flor de pell encara.
Confesso que hi havia dies que m’agafaven tremolines només de pensar que aquesta dreta que habita el nostre país ha estat “jugant” amb nosaltres a veure qui la deia més grossa cap el feixisme, cap a les dones, o cap a la pèrdua de llibertats.
El trio de Colón ha aconseguit una cosa: mobilitzar a moltes persones que tal vegada, en una altra ocasió, per qualsevol petit impediment, no hagués anar a votar. Quina alegria que em produïa veure com, davant les llargues cues, hi havia qui va tornar fins a tres vegades al col·legi electoral per votar i jo, en la meva por, esperava que fossin votants d’esquerra.
Aquesta campanya electoral ha estat agra, agressiva, plena d’insults com jo no recordava i aquest ànim de batalla es veu que va impregnar-se per tota la geografia.

Juan Fernández, des de Madrid, escrivia per El Periòdico, una crònica sucosa del que succeïa a la seu socialista del carrer Ferraz i explicava que els veïns del front van estar durant dies posant “Soy el novio de la Muerte” i l’himne espanyol a mena de provocació. Fernández va escriure: “Con los datos a favor y teniendo al líder ya en casa, la troupe socialista se vino arriba y desde la puerta de la sede hubo quien se atrevió invitar a gritos a los de enfrente ¡Qué se tiren, qué se tiren! Es lo que té insultar al contrari, que en un moment de calentura et torna l’insult multiplicat per mil.

Escrit per a CLUB CÒRTUM