Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de abril de 2017

CARME

Una miríada de lágrimas me abate.
Revolcones en lo más profundo de mi ser.
Desolada, golpeada.
Triste por el tardío descubrimiento.
Culpable por no haber sabido entenderte a tiempo.
¡Gracias, Carme!

lunes, 13 de marzo de 2017

EL EMPODERAMIENTO DE LAS MUJERES, UNA NECESIDAD

Desde el 13 al 24 de marzo se ha celebrado en Naciones Unidas la Comisión sobre la situación jurídica y social de las mujeres. Con motivo del acto de apertura, António Guterres, el Presidente de naciones Unidas realizó un discurso en el que destacó que el empoderamiento de las mujeres es una “prioridad clave” que permitirá crea “un futuro nuevo”.
Me voy a remitir a sus palabras porque son lo suficientemente elocuentes como para que me abstenga de verter mi opinión al respecto.
“Los hombres todavía dominan, incluso en países que se consideran progresistas. El machismo bloquea a las mujeres y eso daña a todos”. Se decantó por aumentar las oportunidades para las niñas y las mujeres como un elemento “vital para responder a una justicia histórica que continúa hoy” en aras a conseguir un mundo mejor para todos.
En este empoderamiento para las mujeres Guterres consideró que hay que hacer desaparecer las desigualdades en el mundo laboral, en la educación. También recordó que en este momento se suceden ataques a las mujeres en todas partes del mundo tales como los matrimonios forzados, las violaciones o el tráfico de personas utilizados como “armas de guerra física y psicológica”. Afirmó que “La discriminación contra las mujeres hace sonar una clara señal de alarma sobre la amenaza a nuestros valores comunes. Los derechos de la mujer son derechos humanos y los ataques contra la mujer son ataques contra todos nosotros”, afirmó.
Llevamos un largo camino recorrido y hemos hecho avances, pero estos solo son efectivos en una minoría de países del mundo y, en general, nos queda muchímo camino que recorrer para el verdadero empoderamiento de la mujer.

PS:Para este artículo he utilizado la información de EFE para Eldiario.es
Escrito para La voz de Castelldefels

sábado, 11 de enero de 2014

¿Cómo andamos de mujeres en el mundo de las teconologías y la ciencia?

 
En EE.UU, aproximadamente el 50% de los doctorados en ciencias e ingenierias los consiguen las mujeres, en cambio, solo representan el 21 % del profesorado. Conseguir un puesto de profesor en ese país, y en el nuestro, significa moverse de un lado para otro, adquirir experiencia y luego optar a una plaza. Este periodo coincide con la época en que muchas mujeres quieren ser madres, así que la movilidad es un impedimento, de ahí la mayoritaria presencia de hombres en este campo.
El doctor Arturo Casadevall, microbiologo en el Albert Einstein College of Medicine, ha hecho un estudio sobre la representación de las mujeres en las charlas o congresos de ingenieros o científicos. En ese estudio se dice que cuando un congreso lo organizan hombres, el porcentaje de mujeres ponente está entre el 22% y el 27%; si en el comité organizador hay una mujer el número crece considerablemente, las ponenetes estan entre el 39% y el 46%, mientras que si lo organizan mujeres hay una representación del 74%, o sea que, haberlas haylas.
En el mundo universitario, la mayor proporción de mujeres se concentra en el área de Humanidades, seguida de Ciencias Naturales, área en la que las mujeres han ido ganando presencia con el paso del tiempo. A continuación se encuentran las Ciencias Sociales y Médicas donde también las mujeres han experimentado un crecimiento significativo. Por último, la proporción de mujeres catedráticas en las carreras técnicas continúa siendo inferior al 10%.
Un reciente trabajo de Luigi Guiso, Ferdinando Monte, Paola Sapienza y Luigi Zingales, “Culture, Gender and Math”, publicado en Science, pone de relieve un aspecto muy interesante sobre la relación entre la mejor capacidad en las pruebas de matemáticas de PISA y la cultura de igualdad de género. Encuentran que los países con alto grado de igualdad de género aumentan de modo significativo
el resultado del examen de matemáticas para mujeres. Este importante resultado pone de manifiesto que las diferencias por género en las pruebas de matemáticas a favor de los hombres son fundamentalmente una cuestión cultural.
Así que cultural es que las mujeres estén todavía en baja representación en el mundo de las tecnologías y las ciencias.

Escrito para LA VOZ DE CASTELLDEFELS

lunes, 14 de enero de 2013

Mujeres violadas

Manifestaciones masivas de mujeres en la India
 
Seguro que habéis oído o leído con una diferencia de pocos días que tres mujeres de la India han sido violadas por grupos de hombres, una de ellas apareció colgada de un árbol semidesnuda y con evidentes signos de violación.
¿Han empezado ahora las violaciones múltiples en la India? No, ahora es cuando se han dado a conocer por los medios de comunicación. Debe tratarse de un hecho frecuente porque miles de mujeres en ese país reciben clases de defensa personal para evitar hechos tan repugnantes y dolorosos como los mencionados.
¿Es la India el único país en el que se producen ese tipo de hechos? Tampoco. Las mujeres son violadas con total impunidad en cientos de países, pero no se ponen los medios para que ello no ocurra.
Por poner un ejemplo, en la República democrática del Congo se viola cada día un promedio de 36 mujeres y niñas. Otro ejemplo más cercano, Suecia tiene la mayor incidencia de violaciones en Europa y una de las más elevadas del mundo. Según un estudio realizado en el 2009, había 46 casos de violación por  cada 100.000 habitantes, y en España cosechamos la nada desdeñable cifra de más de 2500 en un año. En el mundo se estima que hay más de un millón de violaciones al año.
Sorprende la atención de la prensa en el caso indio, y sin duda es porque se trata de violaciones múltiples a una misma mujer por un número elevado de hombres,  pero debemos ser conscientes, cuando algunos hablan de los mucho que han avanzado los derechos de las mujeres en el mundo, que queda muchísimo camino por recorrer.

Escrito para La voz de Castelldefels

martes, 14 de agosto de 2012

SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS


          Quizás me ha salido un poco exagerdado el título, por lo de la sangre, pero eso es lo que les ha costado a los miles de deportistas olímpicos llegar a Londres. El mero hecho de estar allí ya fue un triunfo, sobre todo para esas mujeres que tenían el honor de abrir por primera vez, en representación de su país, la participación femenina en unos juegos. La cuestión no es menor, dado que hemos esperado 116 años para tal acontecimiento.
Ha habido un ruido menor en las redes sociales sobre si en momentos de crisis deberían de celebrarse unos Juegos Olímpicos. Es posible que algunos de los arguemntos tuvieran su base de razón, pero creo que suspender el mayor acontecimiento deportivo del mundo habría sido un gran error. Muchos de los que han participado nunca tendrían una nueva oportunidad para hacerlo.
Hay algo remarcable en este evento, los números han seguido el camino del equilibrio que debe seguir buscándose, me refiero a la participación de mujeres, así, 6040 participantes fueron hombres y 4823 mujeres. De las 204 delegaciones,  83 mujeres fueron las que  portaron la bandera, incluida la catarí en la que ellas participaban por primera vez.
Y, cómo no, debemos hablar de la participación española y sus resultados, sobradamente conocidos, pero importantes de recordar. Nuestras mujeres obtuvieron el 65% de los metales, toda una proeza en comparación con los números anteriores.
Agradezco a los 10.863, aunque no los viera a todos, por supuesto, los grandes momentos que me han hecho pasar, algunos de ellos agotadores, aunque los viera desde el sofá de casa.
Poco a poco volveremos a la normalidad, al trabajo, los que lo tengan, a la lucha por mantener los servicios públicos de calidad y por qué no, a lasganas de seguir soñando.

domingo, 16 de octubre de 2011

Inédita "Primavera feminista" en el mundo musulman, por Mª Dolores Masana

Mujeres en la Plaza Tahrir de El Cairo          


Frecuentemente, por no decir a diario, leemos en la prensa noticias que agitan nuestra conciencia por exceder toda lógica o razón. Pero, aun acostumbrados a asumir con impotencia que los derechos humanos son violados en todo el mundo cada día, hay situaciones que no podemos dejar de denunciar como vestigios que hunden sus raíces en usos medievales, como que en pleno siglo XXI, Arabia Saudí, país miembro de las Naciones Unidas desde 1945, condenara recientemente a 10 latigazos a una mujer por conducir su automóvil.
Para paliar las negativas repercusiones que esta sentencia tuvo en la prensa internacional, el rey 

Abdullah bin Abdelaziz al Saud ha perdonado el castigo impuesto a la joven y valiente activista. ¿Hay 

que aplaudir la magnanimidad del rey saudí cuando su Justicia, con mayúscula, condenó a Shaima 

Justaneyah a tan humillante y dolorosa pena dos días después de que el monarca dijera: "No se debe 

marginar el papel de las mujeres en la sociedad saudí"?

Con velo o sin él, con 'galabeya' o con tejanos, las mujeres participan en las luchas democráticas

Ciertamente, Shaima es la "cruz" de una moneda, la de la liberación de la mujer, cuya "cara" se publicó simultáneamente en los medios de comunicación: "Australia autoriza a las mujeres que sirven en el Ejército a participar en operaciones de combate y en las unidades especiales, sumándose así a Canadá, Israel y Nueva Zelanda que hace tiempo eliminaron las restricciones que mantenían a las mujeres en servicios militares no bélicos".
Al hilo del escándalo que provoca Arabia Saudí por el hecho de ser el único país del mundo que prohíbe por ley conducir a las mujeres, estamos asistiendo a un hecho inédito en el ámbito árabe musulmán: las mujeres empiezan a echarse a la calle para protestar en defensa de sus derechos. La campaña de las saudíes Women Drive en Facebook puede ser la punta de lanza de una protesta acallada durante años: la de las musulmanas en unos países agitados hoy por múltiples manifestaciones populares contra la corrupción, el nepotismo y la falta de libertades.
La revolución del 5 de enero en Egipto llenó la plaza de Tahrir de mujeres con velo, sin él, con galabeya o con tejanos. Allí y aquellos días, los y las cairotas se echaron juntos a la calle para gritar: "¡Basta ya!". Algo impensable en una sociedad que segrega a ambos sexos, desde la mezquita para orar hasta las urnas para votar. Solo las clases altas, cultas, tienen una mayor flexibilidad en cuanto a la discriminación de la mujer.
El fenómeno que supuso que hombres y mujeres compartieran el espacio público se repitió en Jordania, Marruecos, incluso en Bahréin donde gobiernan monarquías autoritarias. Antes, fue en Túnez, el país que alzó la bandera de las manifestaciones de la primavera árabe, aunque allí no llamó la atención puesto que la condición de la mujer tunecina es la más avanzada del mundo árabe.
Algo impensable hace un año porque en las pocas protestas que han tenido lugar en estos países, las mujeres o no están, o marchan separadas detrás de los hombres, como en Irán o en Yemen, hace pocos días, por la indeseada vuelta del presidente Saleh. Es por ello que las manifestaciones mixtas de la plaza de Tahrir resultaron tan novedosas en este mundo.
Sin embargo, una vez controlada la revuelta, las egipcias han vuelto a desaparecer de calles y plazas, a menos que vayan acompañadas de algún familiar masculino. El "basta ya" gritado en el corazón de El Cairo, no va con los códigos civiles de estos países que convierten a la mujer en menor de edad toda su vida, sujeta al padre, a los hermanos, al marido, al hijo, al cuñado si son viudas.
El caso de las argelinas es paradigmático del uso y abuso de las mujeres por los hombres. En la guerra de independencia que terminó en 1962, tras ocho años de lucha sin cuartel contra la colonización francesa, las argelinas tuvieron un destacado papel desde la resistencia y en el frente luchando codo a codo con los combatientes del Frente de Liberación Nacional, muchas veces al precio de sus vidas. No obstante losmuyaidines, una vez llegados al poder, no tardaron ni 10 años en promulgar una "ley de familia", aún vigente, que las encerró de nuevo en sus casas.
Algo parecido ha ocurrido ahora en Egipto. Desalojada la emblemática plaza de la Liberación, las mujeres han desaparecido del ágora. Pero aunque fueran pocos días, por primera vez en un país árabe musulmán, sobre la plaza de Tahrir de El Cairo, pareció flotar, entre chadores y niqabs, un cierto aire de reivindicación feminista.
Quizá vuelvan a llenarse de gentes indignadas las plazas de Egipto, de Siria, de Yemen y de otros países árabes por la tardanza en llevar a cabo las reformas prometidas y puede ser que entonces volvamos a ver a sus mujeres reclamando libertades. Sería bueno que, visto lo visto, las musulmanas, a la vez que libertades para toda la sociedad, reclamaran para sí igualdad de derechos con los hombres. En ese sentido quizá las saudíes hayan empezado ya a marcar el paso al volante de sus automóviles.
María Dolores Masana Argüelles es vicepresidenta de la Comisión de Quejas y Deontología de la FAPE.

viernes, 7 de octubre de 2011

Ellen Johnson-Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakkul Kaman, Premio Nobel de la paz






Sirva el Premio Nobel de la Paz para reconocer el trabajo de tantas y tantas mujeres y personas que luchan cada día por ese motivo.