domingo, 10 de marzo de 2013

PERIODISMO, entre lo legal y lo ético.

En un reciente estudio del CIS los peridistas aparecen como la segunda profesión peor valorada por los españoles. Desconozco los motivos de tal opinión y no la comparto en absoluto, porque creo que el conocimiento de la realidad a través de los medios de comunicación fortalece la democracia.
Ahora bien, no todo vale en el mundo del periodismo. En ocasiones se hacen afrimaciones recogidas de los bulos que corren por las redes o incluso en la prensa escrita, que aun siendo falsas, se convierten en verdad tras haber sido dichas en múltiples ocasiones. Aquello tan socorrido de una mentira dicha mil veces suena a verdad.
Está en manos de los profesionales de los medios averiguar qué hay de cierto y qué no cuando van a difundir una opinión. En España parece que engañar o tergiversar o directamente mentir sale gratis, no así en otros paises.
Hace muchos años le hicieron a mi marido una entrevista en The New Yorker, presitigiosa revista norteamericana. Un periodista del medio lo llamó antes de publicarla para leérsela y preguntar si estaba de acuerdo en todo lo escrito. Aquella llamada obedecía a que en EE.UU. si viertes afrimaciones falsas “se te cae el pelo”.
Viene también a colación la desaparición del prestigioso periodista Dan Rather, de la cadena televisiva CBS, que tras 43 años de trabajo en ese medio tuvo que abandonarla por mentir sobre el Presidente Bush.
Como digo, aquí sale gratis escribir mentiras y aunque el tiempo lo ponga todo en su justo lugar, el daño hecho es irreparable en múltiples ocasiones.
Quizás en este país sale gratis afirmar cosas falsas, pero ¿es ético?

Escrito para La Voz de Castelldefels

viernes, 15 de febrero de 2013

La patronal también la pagas tu.


Con este título publicaba un suculento artículo en El Periódico  (10.02.13) el periodista Ignacio Escolar.
El artículo hacía referencia a algunos de los últimos presidentes de la CEOE, a su mala gestión y a que la mayoría de empresarios honrados y trabajadores de este país no deberían sentirse representados por personajes que han hecho nula gestión empresarial o nefasta, en el caso de los antecesores del actual presidente, o supuestamente fraudulenta, el caso del presidente de los empresarios de Madrid y vicepresidente de la CEOE.
Al actual presidente, Rosell, se le llena la boca de barbaridades cuando hace referencia a los funcionarios, pintándolos como esos seres vagos y maleantes que chupan la sangre a los contribuyentes. Baste esta perla recogida por Escolar, junto a la mención del dinero que nos cuesta a todos los españolitos:

“Rosell también soltó el viernes en la SER una frase para enmarcar: «En la empresa pública ni se controla ni se evalúa». El cazo se lo dice a la sartén. En el 2010, la CEOE gestionó 587 millones de euros. Por comparar, el presupuesto del Congreso y del Senado (141 millones entre ambas cámaras) no llega ni a la mitad de la mitad. El 68% de esos fondos, unos 400 millones, son subvenciones, pagadas por los contribuyentes. La mayor parte de su dinero es público, pero sus cuentas son opacas. La CEOE solo presenta anualmente un mínimo resumen, con menos detalles que el salpicadero de un Seat Panda y solo de la cúpula central. Hablamos de una organización que cuenta con nueve vicepresidentes, una junta directiva de 221 miembros, 486 sedes por toda España y 3.729 empleados. Son los mismos que pregonan la austeridad, llaman vagos a los funcionarios y critican la «mastodóntica» Administración. Son también los que pedían abaratar el despido pero aprobaron una indemnización de 1,9 millones de euros para uno de sus exdirectivos”.

Mientras tanto, los trabajadores, entre ellos los funcionarios (médicos, enfermeros, maestros, bomberos y un largo etc.) parece que debemos de aguantar exabruptos de Rosell como si estuvieramos cometiendo un delito.

Escrito para La voz de Castelldefels

domingo, 20 de enero de 2013

Presentación de "El pájaro de zinc" en Sant Andreu de la Barca.

El viernes 18 de enero se presentó mi novela en Sant Andreu de la Barca. Isabel Roldán y Javier de Pilar, del Foro Gaspar de Preses, me acompañaron, ella introduciendo el acto y él, escritor, haciendo un recorrido por la obra con cariño y precisión.
Entre los asistentes algunos escritores y escritoras del Foro, ciudadanos y ciudadanas de Sant Andreu, la amiga Domi y las concejalas Amelia Arroyo y María Teresa Ortega. A todos ellos y ellas agradezco su presencia y compañía.